Nuestro sentido de merecimiento fue programado por nuestros padres; sin embargo, gracias a las programaciones que ellos también recibieron pues no siempre fue lo mejor, aunque si lo perfecto.
Y fue perfecto porque aunque quizá no nos enseñaron el sentido de merecimiento, el simple hecho de leer este artículo podrás tener esa cosquillita de que puedes merecer algo mejor.
Entonces,¿ de qué se trata todo eso? De algo simple. Qué te sientas merecedor!
Como hijos de Dios, nos corresponde por derecho divino, todo lo que el creo para nosotros, la belleza, el amor, la abundancia.
Date cuenta que todo en la naturaleza esta creado para que experimentes esa grandeza que Dios dejo para ti, el primer paso es comenzar a vivirlo y de verdad creerlo, después, el universo entero se encargara de comprobarlo.
Y después me cuentas ¿vale?
Con amor July


